Edu-Marketing: ¿Qué es y cómo funciona?

Un concepto teórico que ha salido de las universidades para volverse una realidad patente es el hecho de que vivimos en la denominada sociedad de la información, aquella en la cual las tecnologías facilitan la creación, distribución y manipulación de grandes cantidades de datos jugando un papel esencial en las actividades sociales, culturales y económicas.

Presentada en una primera instancia como una especie de distopía en la que grandes organizaciones acaparan los saberes, la sociedad de la información se ha desmarcado de dicha proyección gracias al advenimiento de internet; tecnología que ha permitido el libre tránsito de datos. Sin embargo, también es cierto que, durante la última década, el conocimiento se ha convertido en moneda real de cambio para un sinnúmero de empresas y organizaciones, creando un nuevo apartado en el campo del marketing digital.

En la era de la hipercomunicación se han abierto nuevas rutas para hacer negocios, pero para transitarlas hace falta saber cómo lanzar estos productos al mercado o monetizar la educación. Aquí es donde entra el llamado Edu-Marketing o marketing educativo, el cual se enfoca en utilizar las mejores herramientas de la mercadotecnia para generar nuevas conexiones entre una compañía educativa y clientes potenciales, lo que mejorará el alcance y el valor del contenido.

Edu-Marketing: consumidores y empresas

Las preguntas centrales que guían la estrategia del Edu-Marketing son: ¿hacia quién está dirigido el producto educativo y quién podría pagar por él? Por ejemplo, si tu compañía está produciendo contenido educativo dirigido a emprendedores, seguramente algún banco estará dispuesto a pagar por tu trabajo en aras de alcanzar a ese grupo de personas. Lo mismo ocurrirá si tu público objetivo es personal médico, pues con una buena campaña de mercadotecnia podrías captar la atención de las compañías farmacéuticas.

El marketing educativo, como ya lo hemos visto, busca ampliar el alcance y el precio de los productos de tal forma que permita a la organización interesada acceder a modelos de negocios enfocados no al consumidor final sino a otras empresas, aunque sin descuidar o modificar el valor instruccional de los contenidos.

No obstante, el Edu-Marketing no solo es importante para alcanzar a grandes empresas, sino también para aumentar el número de inscripciones y frenar las bajas, tareas que este campo resuelve con un acercamiento similar al planteado anteriormente: conocer profundamente al público objetivo, incrementar el valor percibido de la compañía, conocer las necesidades del mercado, crear programas y cursos de calidad y desarrollar un trato entre empresa y cliente altamente efectivo.

En el mismo sentido, el marketing educativo utiliza los principios básicos de la mercadotecnia para mantener alumnos y aumentar el ingreso de nuevos a corto, mediano y largo plazo, además de lograr que tu institución o empresa educativa se destaque frente a la competencia.

Algunas de estas herramientas pueden ser:

  • Investigaciones
  • Planeaciones
  • Análisis y estrategias de mercado
  • Diagnósticos
  • Planes comunicacionales o logísticos

Ten en cuenta que el marketing educativo puede brindar la posibilidad de proyectar la calidad de la propuesta educativa de una manera global y mucho más efectiva. Esto, sobre todo, en miras a que nuevos alumnos se sumen a la institución.

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