Crisis en sector privado ante pandemia revela la importancia de adaptarse a modelos en línea

La Asociación Nacional de Escuelas Particulares de la República Mexicana (ANEP) informó que en caso de continuar las restricciones a la movilidad por la pandemia de COVID-19, más de 20 mil planteles educativos privados se verían en la necesidad de cerrar sus puertas de forma definitiva.

Así lo manifestó el presidente de dicha asociación, Alfredo Villar Jiménez, quien explicó que en el país hay 48 mil escuelas privadas con una matrícula de 5 mil 500 millones de alumnos en todos los niveles: preescolar, primaria, secundaria, bachillerato y universidad, de los cuales cerca de 2 mil 300 millones migrarán al sector público para validar sus estudios.

Villar Jiménez subrayó que la emergencia sanitaria sorprendió a un sinnúmero de escuelas y docentes sin la suficiente preparación para impartir clases en línea; habilidades que la sociedad mexicana tampoco ha podido integrar a su realidad educativa, lo que está generando un aumento en la deserción de los alumnos.

“La sociedad mexicana no está preparada para integrarse a un sistema educativo a distancia, así como tampoco contaba con los instrumentos y tecnología, mientras más pasa el tiempo más desertan los alumnos”.

Asimismo, estimó que la crisis puede afectar a más de 200 mil personas que laboran en el sector privado educativo, tanto a docentes como a directivos y administrativos, y por ello pidió a la Secretaría de Educación Pública (SEP) reconsiderar las medidas preventivas en los planteles escolares.

Percepciones de la educación en línea en México

La grave situación que enfrentan actualmente los colegios privados pone de manifiesto la importancia de los modelos en línea y la necesidad de que el público cambie sus percepciones sobre el tema en aras de avanzar hacia una educación virtual de calidad.

Seguramente habrás escuchado durante estos meses de pandemia que algunos padres de familia decidieron detener el pago de las colegiaturas de sus hijos debido a que consideraron que la educación remota se traduciría en un desperdicio de recursos, pues una parte de la población en general tiene dudas recelos acerca de la efectividad y del tipo de experiencia de aprendizaje que significa.

Esta percepción ha provocado que en México, integrantes de la comunidad escolar y padres de familia estén amagando a las autoridades con iniciar amparos si no les permiten reanudar clases presenciales en febrero próximo, poniendo a todos los actores del proceso educativo en peligro de contagiarse con tal de ponerle fin al método virtual.

Demoliendo mitos de la educación en línea

Los sistemas de educación en línea utilizan métodos pedagógicos innovadores que, a través del análisis de datos, permiten identificar las particularidades de cada estudiante y crear experiencias educativas altamente personalizadas. De esta forma, el que tiene vacíos de información puede llenarlos antes de avanzar, y quienes ya manejan la información o tienen las habilidades previstas, pueden proceder a temas y retos de orden superior.

El estudiante de seguro se siente muy solo

Así como la presencialidad no asegura sentirse acompañado, la educación remota no implica que los estudiantes cesen todo tipo de relaciones sociales, pues muchas plataformas cuentan con herramientas diseñadas para fomentar el aprendizaje colaborativo y la interacción con sus compañeros y docentes.

Los cursos en línea tienen menor calidad

Si la calidad es una de tus preocupaciones, basta con buscar escuelas que ofrezcan programas que cumplan con estándares de competencia, certificaciones, generación de evaluaciones de desempeño y que puedan presentar evidencia de su efectividad.

La modalidad en línea es para adultos a los que ya no les queda otra opción

Este mito tiene su origen en que, en un principio, la oferta de la educación remota tenía como objetivo a adultos que, por limitaciones de tiempo, requerían esquemas de estudio más flexibles. Sin embargo, el rigor académico está definido por los programas, los recursos de aprendizaje y la mediación profesional, no por la modalidad. Por ello, busca escuelas que ofrezcan buenos profesores y diseños inteligentes.

No todo se puede enseñar en línea y esa modalidad no es para todos

Quizá este mito surge de pensar que aprender en línea debe ser una reproducción limitada de lo que sucede en una clase presencial. No hay nada más alejado de la realidad, pues tareas como aprender conceptos, construir conocimiento, generar proyectos, trabajar en equipo, entre otras más, se pueden llevar a cabo con la misma efectividad sin importar si estás en un aula física o virtual.

Importancia de adaptarse a modelos en línea

Cuando uno deja de lado estas preconcepciones sobre las escuelas en línea y reflexiona sobre los problemas que visibilizó la pandemia en torno a todos los actores de la educación desde los dueños de los planteles hasta los directivos, los docentes y los alumnos, surge la duda de si con este alejamiento repentino de las aulas la adopción del aprendizaje remoto persistirá.

Cabe señalar que, incluso antes de la COVID-19, ya había un gran crecimiento y adopción en tecnología educativa, con inversiones globales que alcanzaron los 18 mil 660 millones de dólares en 2019 y se proyecta que este mercado alcance los 350 mil millones de dólares en 2025.

Ya se trate de apps de idiomas, tutoría virtual, herramientas de videoconferencia o software de aprendizaje en línea, el coronavirus generó un boom en esta industria, la cual seguirá creciendo durante los próximos años.

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